Encuentran ensangrentada a la joven desaparecida el pasado martes en Gijón

Noticia publicada en lanoticiaimparcial.com

Eva Gómez (@evago39) //   Encontraron el miércoles, en extrañas circunstancias, a la joven de 17 años que había desaparecido en la madrugada del pasado martes durante una fiesta de Antroxu en las inmediaciones de la discoteca El Jardín, una de las discotecas más conocidas de Gijón. La gijonesa se encuentra ingresada en el Hospital de Cabueñes en donde trata de recuperarse de los múltiples cortes que le produjo en el cuerpo tras romper una de las ventanas del inmueble en el que fue hallada. La chica tiene además una fisura en la pelvis producida al caer de espaldas desde la meseta del fregadero de la casa en la que se cobijó y por ese motivo supuestamente permaneció 31 horas dentro sin poder salir al exterior para pedir ayuda.

Casa en la que fue localizada la menor.

Después de que familia, allegados y amigos hicieran circular la noticia de su desaparición por las redes sociales en busca de cualquier ayuda para encontrarla, al mediodía, después de rastrear intensamente por los alrededores de la discoteca El Jardín, durante toda la noche y mañana del Antroxu, denunciaron en Comisaría su desaparición. La joven fue encontrada a primera hora de la mañana del miércoles en una vivienda situada en la zona de La Providencia en la que supuestamente pasó más de 30 horas.

La alarma de la presencia de la joven en la vivienda la dio la cuñada del propietario, un hombre natural de La Coruña que utiliza este chalet como lugar de vacaciones y que actualmente no se encuentra en Gijón. La mujer vio luces en la casa cuando paseaba a los perros por la zona. Al acercarse al inmueble, se encontró con el rastro de sangre que había dejado la joven desaparecida, la fachada y las ventanas estaban cubiertas de sangre y dos de las ventanas estaban rotas, a esos desperfectos se sumaban también numerosas macetas de barro partidas por la mitad, entonces decidió avisar a su cuñado. El hombre se puso a su vez en contacto con los agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que se desplazaron poco después hasta el lugar y que localizaron a la joven sentada en el sofá del salón completamente desorientada y balbuceando.

Playero de la joven encontrado a 300 metros de la casa

La joven relató a la policía su versión de lo sucedido. Se había disfrazado de hippie para celebrar el carnaval y se alejó de sus amigas antes de que entraran a la discoteca El Jardín. Estaba con sus amigas y su novio y pasaron todas dentro menos ella y otra chica ya que no llevaba DNI. “Mi hermana le dijo a esta chica que entrara a por su móvil y cuando volvió ya no había nadie”, relataba poco después de denunciar la desaparición la hermana de la joven. La joven había desaparecido sin documentación ni dinero, dado que lo tenía metido junto con la entrada para la fiesta en la funda del móvil, que guardaban sus amigas.

Según relataba su hermana, la joven “se cansó de esperar y como quería ir para casa y no tenía dinero se fue caminando”. Fue entonces cuando varios chicos empezaron a seguir a la joven, que llegó incluso “a meterse debajo de un coche mientras le decían que no podría escapar”. “Unos muchachos empezaron a meterse con ella y la asustaron, salió corriendo y buscó refugio en el jardín de esa casa, luego rompió un cristal para entrar porque tenía mucho frío”, dijo a su hermana. Para eso, tuvo que haber recorrido los más de tres kilómetros cuesta arriba que separan la discoteca del chalé en el que fue localizada, en mitad del terrible temporal que azotó la ciudad la noche de Carnaval. Llamó a la puerta y no había nadie. “Fue a romper el cristal con la mano y no podía, por lo que se ayudó de una botella. Al entrar se hizo cortes en la barriga y subió al fregadero, pero se cayó de espaldas sobre los cristales, se metió en la cama y no se movió más”, matiza la hermana de la joven. Al día siguiente, el martes, la gijonesa asegura que su hermana consiguió llegar, “arrastrándose”, hasta el sofá en donde la encontraría la Policía después de que la cuñada del dueño de la vivienda lo alertase.

Cuando la Policía llegó a la casa se encontró a la joven en el sofá, esta estaba aturdida y en estado de shock, en medio de una estancia completamente revuelta y llena de manchas de sangre. Estaba descalza y llevaba puesta ropa de la casa que había ocupado. Tenía cristales clavados en las manos y en un primer momento ni siquiera acertaba a decir cómo se llamaba y qué hacía en una casa que no era la suya. Fue trasladada al hospital, con heridas que aparentemente no revestían gravedad, para hacerle un examen exhaustivo y unos análisis toxicológicos. El resultado de los análisis toxicológicos será determinante para averiguar el estado en el que se encontraba la joven.

Ventana ensangrentada

 

La Policía espera las conclusiones de otras pruebas recogidas en el lugar, que permitan saber si acudió al chalé sola o en compañía de alguien. Una de las hipótesis que se plantea es que la menor pudiese haber ido con alguien en coche hasta el aparcamiento del parque de La Providencia y una vez allí, por motivos que no quiere desvelar, se desorientase y perdiese el control. Ella continúa manteniendo su versión a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que continúan tomándole declaración. El Cuerpo Nacional de Policía trata ahora de averiguar si la versión que aporta la afectada es verídica, aunque en un primer momento deja aparentes e importantes lagunas e incongruencias.

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